ella es radiante,
fulgor de luz que se desprende como desatando una pureza interior, exalta al entorno;
arte en carne,
y Alma;
quien osare con tal lucidez proyectar su hermosa felicidad?
La templanza innata de su hermoso resplandecer, derrama serenidad que dilata al ser desde lo más esencial del espiritu;
Lluvia de amor condensado e incondicional, me incita a su cuidado. Indicios de bonanza, caridad, bondad que sobrecogen mi existencia humana.
Esta sublime mezcla milagrosa,
aroma apasionante de vida que acaricia mi temperamento cual brisa del lago.
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abril 23, 2010 at 01:45
Es tarde y espero, espero que vengas a visitarme.
Sé que no va a pasar, pero espero.
Me has creado ese hábito y no sé qué haré para conciliar el sueño.
Aún si pudiera dormir, sé que estarás en mi sueño.
Aunque probablemente mi sueño no se compare con
la realidad de un encuentro contigo.
Quién diría que me gusta más la realidad que los sueños.
Espero nuevamente perder la noción del tiempo y tenerte entre mis brazos.
Sin nada que pensar, excepto tú. Pensarte y que me pienses. Pensarnos.
Que sepas que te quiero. No queda más que esperar a que las horas
pasen, aún conciente de que están pasando. El tiempo no es el mismo sin ti.