Hoy desperté y me encontraba soñando,

Ante la historia del círculo, la rueda, el lazo, el aro,

que raro,

lo veía yo opaco, desde mi cama en la sombra,

aun frente al faro claro, lo dudé…me tardé?

Acaso no estaba yo amando?


Y desperté con las manos en la frente,

cuando recordé que seguía soñando,

No, estaba yo divagando; sin cruda, sin verdad, sin pena, sin llanto,

lo iluso es la mentira, el cuento del hada, que nunca se acaba,

lo confuso, para mí, provocaba ira,

ahora, ya no es nada.


lo confesé,

ante el círculo de la botella que manchaba mi alfombra.

ante la mancha de lo ambiguo, donde me atrapó el cuello de ella.


y es mi sentimiento el que en mis versos, no destaca,

y es mi pensamiento el que sí juega su papel, de estaca,

y son ambos, los que en la noche me encierran y atacan.

Y son tambos, que me embriagan y elevan mi sed y resaca.


si lo fueron, y lo serán, no es lo mismo

si el tiempo no pasa, me niego a caer en tal abismo

si el viento cambia, provocará en todo mi ser,

un estruendoso soñar despierto, y de mis pies a cabeza

y mientras ella frente a mi se atraviesa,

el más grande sismo.


Ayer mientras dormía, me pensaba despierto,

Aunque eso yo no quería, añoraba lo incierto,

Podría yo escribirle, sin más, todo un concierto.


Y lo hice, y lo hago, y lo haré,

y sin embargo me siento perdido en tal desierto,

Donde el agua es ella, y sin poder sostenerme solo, es cierto,

accedí a aquella tregua.


Todo por cierta bella,

por quien sigo en pie, por quien niego todo oasis.

Por quien me derrito por dentro, no miento,

mi fuente, mi vida, mi cantar, mi crisis.


lo confesé,

ante el círculo de la botella que manchaba mi alfombra.

ante la mancha de lo ambiguo, donde me atrapó el cuello de ella.


y es mi sentimiento el que en mis versos, no destaca,

y es mi pensamiento el que sí juega su papel, de estaca,

y son ambos, los que en la noche me encierran y atacan.

Y son tambos, que me embriagan y elevan mi sed, mi resaca.


si lo fueron, y lo serán, no es lo mismo

si el tiempo no pasa, me niego a caer en tal abismo

si el viento cambia, provocará en todo mi ser,

un estruendoso soñar despierto, y de mis pies a cabeza

y mientras ella frente a mi se atraviesa,

el más grande sismo…