Aunque verdad pura y pura verdad, definitiva y caprichosamente no sean verdaderamente iguales, es verdad pura el hecho de que la facilidad para la divagación en noches de invierno, con dos tequilas, una cerveza, te negro y varios cigarros encima, viene de regalo y por Adela, al igual que el cierto mareo en absoluto negativo, y la irresponsabilidad dominante, como si se tratase de un toro de cuernos largos en manada de vacas.
Sin embargo, en la superficial ocupación de este tema sencillamente complejo al intelecto maleducado, procuraráse no invertir demasiados granitos de arena, por el contrario, lo que se hará sin menos ni más, será comprobar su innegable y trascendente verdad, a través de puras verdades que comprobarán su estado de verdades puras, además, por si mismas, y simplemente con el hecho de su existencia in debatible aunque quizás bien no tangible, siendo todo esto nada más que palabras desvariadas, y, evidentemente, tratándose con temas como este, que sólo a borrachos, poetas, bohemios, y personas comunes y corrientes, se les ocurre escribir en noches tan afortunadamente infortunas.
A todo esto se añade, que si la divagación no se controla o se encadena a mitos y rarezas mentales, escalofriantes resultados, producción continua de la desastrosa mente humana, llegarían a aparecer, y el mundo y la vida como se conoce y ió el día de hoy, y ayer, podrían quedar en tan semejante devastación, a causa de ilogismos e irracionalidades, que no pasaría nada, pues estos serían olvidados, y los precursores de la vanguardista media de descontrol psicológico mundial, DPM, serían encadenados a campos verdes, cielo azul y fuego rojo, por nada menos que filósofos infectados del darwinismo, “einsteinismo” y demás “ísmos” que deriven de nombres de destructores de islas indefensas, o teorías evolutivas sobre la relatividad de las especies, algo así como la INTERPOL para el resguardo de la cordura y la conciencia, por el porvenir del estado mayor y contra la “desesclavización” del intelecto libre, claro, este último punto no se incluye en su slogan publicitario, pues como podrémosnos imaginar sería demasiado directo para la siempre creciente población en decadencia. Así mismo, pasarán a aquél jardín del olvido, empolvadas entre polvo de diamantes y resguardadas por cadenas de oro, que en tiempos antiquísimos a la época de desentierro de éstas, eran de extremo valor, las ideas descabelladas para el pasado, y tristemente inexistentes en el presente y futuro cercano, sin embargo, por gracia divina y celestialmente científica, en el futuro del futuro, éstas pasarán, nuevamente, al primer plano y a la dominación global, tan sólo para ésta, más adelante, pasar a ser, la sigilosa y centenariamente buscada por milenios, dominación espacial y temporánea, y digo temporánea no por el hecho de la duración, sino porque no existe en el léxico actual la palabra “tiempal”.
Abril 28, 2008 at 4:43 pm
…joven Zephyros, usted sí que se lleva la victoria en divagar…es asombrosa la inspiracion que la soledad,el alcohol y el cigarro le brindan…definitivamente un filosofo en potencia…quisieramos los poetas eróticos poder escapar de la piel destilada, el humo del deseo y la soledad de nuestros cuerpos desnudos para divagar en la nada…
es exquisito su texto,pero yo le recomendaria que se buscara una mujer…